Desde el punto de vista histórico, la llamada Trinidad Ortodoxa que proclama que Dios es la unidad de tres personas divinas, distintas y coiguales, no proviene de la Biblia.
Tampoco proviene de Tertuliano de Cartago, hereje del S. III que desarrolló una primera idea trinitaria a la que él llamó la distribución, por medio de la cual argumentó que en un principio el “Padre trinitario” estaba solo, pero luego extendió su deidad en otras dos personas divinas que no eran eternas, pero que fueron apareciendo como el río que proviene de una fuente.
